Cómo crear nombres de fantasía para personajes y que mantengan el sentido.
El naming, osea el ponerle nombre las cosas, es complicado. Soy programador y uno de mis chistes favoritos dice algo tal que:
Cariño, ¿que nombre le vamos a poner a nuestro hijo?
No sé ni ponerle nombre a mis variables le voy a poner nombre a un ser vivo.
En este articulo voy a tratar de explicar como ponerle nombre

Compro vocal
Abres Elantris de Brandon Sanderon y en uno de los primeros capitulos te encuentras con Hrathen. Y tu piensas, compro vocal. Este libro esta lleno de joyas que hacia que me estallase la cabeza al tratar de pronunciarlas en voz alta. Y yo pensaba que el inicio del Archivo de las Tormentas tenia demasiados palabras.
Al tratar de poner nombre a veces recurrimos al truco de apretar muy fuerte el teclado (o abrir la caja del Scrabble) y poner lo que saque, pero esta aproximación tiene dos problemas:
Los nombres carecen de una raiz que puedan asociarse todos al mismo idioma.
La gente se va a confundir al leerlos y no va a saber pronunciarlos.
Recuerdas cuando en el Nombre del Viejto Kvothe tiene que explicar como se pronuncia su nombre (aunque hay es el señor necesito-tres-noches-para-contar-mi-historia yendo de sobrado)
La técnica de Martin, una letra aquí una letra allá
Es la que suelo usar yo. La mejor forma de escoger nombres que encajen juntos y que sean relativamente fáciles de pronunciar es escoger nombres que ya existen. Fácil. Sencillo.
Pero tampoco necesitamos más Williams o Bjorn (que esto de escoger nombres nórdicos o britanicos tambien es otra cosa...). Entonces que se puede hacer, jugar a meterle una letra. Mover un poco las letras
Por ejemplo, Jaime es una deformación de James. Eddard es una deformación de Edward. Si nos vamos a nombres castizos podriamos tener a Idego como una reordenación de Diego o Palomia como un ligero cambio a Paloma.
La técnica de Tolkien
Se un profesor de literatura.
Bromeo. Pero Tolkien hizo un par de cosas muy interesantes, cuando nos llega a nosotros su historia estamos leyendo los libros desde el punto de vista de los Hobbits. Por eso conocemos a Bilbo Bolsón o Samsagaz. Que son traducciones de Frodo Baggins o Samwise. Por que estamos leyéndolo como si fuese desde el punto de vista de los hobbits. Claro sirve sobretodo en ciertos tipos de narradores, pero ayuda a perder la cabeza.
La técnica de Sanderon
Escoge raíces que puedan aplicarse. Por ejemplo en el Archivo de las Tormentas, Sanderon usa las raices "-in" y "-nar" como sufijo de los nombres. Estos, además, tienen un significado dentro del propio universo. In, nacido de. Nar, naciado a semejanza. Así tenemos a Kaladin, Adolin, Renarin, Dalinar, Gavilar.
Es más, Kaladin es una deformación de Paladin
Yo diría de Traumadin y Dalinar de Daddynar. Disculpad el chiste.
En esta novela, Sanderon tambien juega con la simetria y muchos nombres llegan a ser simetricos o casi simétricos.
Del derecho y del revés, lo que tienes a tu alrededor sirve de inspiración
Otra forma sencilla, aunque puede ser más inconsistente es coger nombres en general, no solo nombres propios sino nombres de cosas, lugares o marcas y mover las letras o ponerlos al revés y añadirles un sufijo o prefijo. Así miras un poco a tu alrededor, ves un cuaderno de madera con dos gatos de ying y yang.
Pongamos por ejemplo la palabra Cuaderno le damos la vuelta a Onredauc y ale, ya tenemos un pais. Pero para que sea un poquito menos obvio podemos recortarle a Onri (así en plan diminutivo cariñoso) o decir que Dauc es el nombre que tienen nuestros duques.
Crea un sistema y ciñete a el
Escoge un par de nombres que suene bien y te gusten, mira a ver si puedes crear un sistema en torno a ellos. O piensa en dos o tres reglas sencillas y crea los nombres con ellos.


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